lunes, 13 de julio de 2015

FELINOS

Raúl Brasca


Algo sucede entre el gato y yo. Estaba mirándolo desde mi sillón cuando se puso tenso, irguió las orejas y clavó la vista en un punto muy preciso del ligustro. Yo me concentré en él tanto como él en lo que miraba. De pronto, sentí su instinto, un torbellino que me arrasó. Saltamos los dos a la vez. Ahora ha vuelto al mismo lugar de antes, se ha relajado y me echa una mirada lenta como para controlar que todo esta bien. Ovillado en mi sillón, aguardo expectante su veredicto.Tengo la boca llena de plumas.

Mathisen Brenda

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